En un primer momento se pensó que se trataba de un accidente de tránsito, pues la víctima transitaba a alta velocidad y terminó colisionando con un poste y una casa. Pero los peritajes determinaron que la persona asesinada, un funcionario de Carabineros, presentaba disparos en su espalda y no contaba con sus pertenencias. La policía uniformada investiga un robo con homicidio, así como el por qué el carabinero conducía un vehículo de transporte remunerado, lo que constituye una falta grave.
La víctima es un sargento segundo de Carabineros que fue muerto a disparos durante un asalto en calle Creta, en la capitalina comuna de Puente Alto. En primera instancia se creía que el hecho se trataba de un accidente de tránsito, puesto que la víctima conducía un taxi básico a alta velocidad, momento en que chocó contra un poste y posteriormente una casa, lo que en definitiva le habría ocasionado la muerte. Luego de peritajes realizados por personal especializado se logró determinar que los restos del sargento presentaban impactos balísticos en su espalda. Asimismo, se encontró evidencia balística al interior del taxi, lo que cambió la figura jurídica de un accidente de tránsito con resultado de muerte a un robo con intimidación, puesto que desde el Ministerio del Interior precisaron que el funcionario fallecido no contaba con sus pertenencias.
«Había varias hipótesis de cuál era la dinámica previa al accidente de tránsito. Efectivamente, hay imágenes donde se aprecia este vehículo con un impacto, que pierde el control del móvil, direccionando el auto primeramente contra un poste, una casa y un árbol, a una velocidad que se podría considerar que era un poco elevada», detalló Juan Cheuquiante, persecutor de la Fiscalía Metropolitana Sur. «Ahora, con el pasar de las horas se pudo determinar, a través del hallazgo y las pericias realizadas en el sitio del suceso, que se encuentran signos de evidencia balística tanto en el vehículo, en el asiento del piloto específicamente, y también en los los restos de la víctima, que dice en relación con un impacto balístico en su zona lumbar», agregó el fiscal.
La investigación respectiva también deberá determinar si es que el funcionario fallecido realizaba labores de transporte remuneradas en el mencionado taxi, puesto que ello se considera una falta grave al interior de la institución. Una situación similar fue lo que ocurrió con el carabinero que fue asesinado cuando prestaba labores de seguridad privada en un evento en el Teatro Caupolicán, lo que también fue considerado como una falta grave. El taxi que conducía este sargento asesinado no se encontraba a su nombre, ya que, según los datos que ha arrojado la investigación hasta ahora, lo había adquirido hace poco, por lo que se deberá determinar finalmente si sólo transitaba en él, o realizaba servicios remunerados de transporte.





