* El Salvador, el país más pequeño de América Central, solía tener una de las tasas de homicidios más altas del mundo fuera de una zona de guerra. Pero desde la llegada al poder de Bukele tras las elecciones de 2019, su Gobierno comenzó una «guerra contra las pandillas», y para sofocarlas declaró el régimen de excepción, un estado que se ha ido prorrogando hasta la fecha y que tuvo en Arriaza Chicas a uno de sus principales defensores. Como consecuencia de la medida, la violencia ha disminuido drásticamente, así como el número de homicidios.
El director general de la Policía Nacional Civil (PNC), Mauricio Arriaza Chicas, murió en un accidente de helicóptero este fin de semana, según informaron este martes las autoridades salvadoreñas. Arriaza Chicas se encontraba en la aeronave escoltando hacia la capital, San Salvador, al sospechoso de un fraude multimillonario, cuando poco después del despegue se estrelló en una región oriental del país, cerca de la frontera con Honduras. El sospechoso, Manuel Coto Barrientos, ex gerente general de Cooperativa Santa Victoria de R.L. (Cosavi), una entidad de ahorro salvadoreña, había sido acusado de estar involucrado en la malversación de US$35 millones.
La misma fuente precisó que además de Arriaza Chicas y Coto Barrientos, las otras siete personas que se encontraban a bordo del helicóptero también murieron. El propio Presidente Bukele describió a Arriaza como «una pieza fundamental para traer paz y seguridad» al pueblo salvadoreño, además de ser un hombre leal e incorruptible. No fue cualquier director de los que ha tenido la policía; fue el director de la Policía del Plan Control Territorial, del Régimen de Excepción, y de la Guerra Contra las Pandillas», escribió en la red social X. Asimismo, aseguró que su muerte no puede quedar como «un simple ‘accidente’, y pidió que se inicie una investigación «a fondo».
En la Escuela de Carabineros de Chile
El Mandatario ordenó que todas las banderas nacionales en El Salvador y sus embajadas en el extranjero ondeen a media asta por tres días en honor a Arriaza y el resto de los fallecidos. El 1 de junio de 2019, a pocas horas de ser investido Presidente de El Salvador, Bukele nombró a Arriaza Chicas jefe de policía. Y desde el primer momento, nada más lanzarse el llamado Plan Control Territorial, se convirtió en un personaje clave en la ofensiva del Jefe de Estado contra las pandillas. Pero para entonces este hombre nacido en 1964 en Chalchuapa, un municipio del occidente del país, era ya un veterano en el cuerpo. Se graduó en la Escuela Militar Gerardo Barrios de El Salvador, y se formó también en la Escuela de las Américas de Estados Unidos en 1986, y en la Escuela de Carabineros de Chile en 1989.
Miembro de las Fuerzas Armadas, en 1993 y como parte de los Acuerdos de Paz que pusieron fin a 12 años de guerra civil en el país, fue transferido a la recién creada PNC.
Ya en la policía, Arriaza Chicas fue subdirector de Áreas Especiales, jefe de la División de Finanzas y subjefe de la División de Investigación Criminal, y en 1995 se licenció en Ciencias Jurídicas por la Universidad de las Américas de El Salvador. Al año de asumir las riendas de la PNC, Bukele otorgó un segundo cargo a Arriaza Chicas, nombrándolo el 15 de octubre de 2020 viceministro de Seguridad Pública.
La decisión generó polémica, lo que llevó al Centro de Asesoría Legal Anticorrupción (ALAC) a presentar una denuncia ante el Tribunal de Ética Gubernamental por «desempeñar simultáneamente dos o más cargos o empleos en el sector público incompatibles entre sí». Asimismo, en noviembre Arriaza se enfrentó a cargos de desobediencia y fraude, promovidos desde la oposición al Gobierno de Bukele, después de rechazar una orden del Congreso de llevar al ministro de Salud, Francisco Alabí, y al ministro de Finanzas, Alejandro Zelaya, a responder preguntas sobre los gastos durante la pandemia. Era visto como uno de los funcionarios más leales al Presidente Bukele, y por esa razón recibió críticas tanto en El Salvador como en el extranjero.
El último operativo antes de su muerte
El último operativo que encabezó Arriaza Chicas fue el relacionado con la detención de Manuel Coto Barrientos, ex gerente general de la Cooperativa Santa Victoria S.L. (Cosavi), quien falleció junto a él y otras siete personas en el accidente de helicóptero. Las autoridades salvadoreñas hicieron públicas las identidades del resto de los fallecidos en la tarde de este martes. Se trata de los comisionados de la PNC Douglas Omar García Funes y Rómulo Pompilio Romero Torres, el cabo Abel Antonio Arévalo, el subsargento Gerson Ricardo Batres Lucero y los tenientes Jonathan Alexander Raymundo Morán y Alexis Alberto Quijano López. También murió el comunicador gubernamental, David Herman Cruz Guevara. “Todos ellos, desde sus respectivas responsabilidades, son parte de los miles de héroes que han arriesgado su vida para que los salvadoreños puedan vivir en paz y libertad”, apuntó Bukele en la red social X.
Acusado de los delitos de defraudación a la economía y lavado de activos en El Salvador, Coto Barrientos fue arrestado la noche del 7 de septiembre en el departamento de Choluteca, en el sur de Honduras y fronterizo con Nicaragua, cuando transitaba junto a un traficante de personas con destino a Estados Unidos. Así lo indicó el ministro hondureño de Seguridad, Gustavo Sánchez, en un mensaje en la red social X (antes Twitter). La presidenta de la Corte Suprema de Justicia de Honduras, Rebeca Ráquel Obando, confirmó la captura, destacando que se logró gracias a un «trabajo coordinado» entre la Policía Nacional y el Ministerio Público de Honduras. El presidente Bukele también destacó que la captura fue posible «gracias a los servicios de inteligencia y la colaboración de autoridades de países amigos», y subrayó que con ello se evitó «un largo y complejo proceso de extradición».
Según se informó, Coto Barrientos fue entregado a las autoridades salvadoreñas, entre ellas al jefe de la PNC, Arriaza Chicas, en la noche del domingo en la frontera de El Amatillo, donde subió al helicóptero que horas después se estrellaría dejando nueve víctimas mortales. No era la primera vez que se anunciaba su captura. Ya en julio el fiscal general de El Salvador, Rodolfo Delgado, informó que había sido arrestado en Panamá. Coto Barrientos era el «principal implicado» en el desfalco contra los socios de Cosavi, según las autoridades salvadoreñas.
Promotor del régimen de excepción
A inicios de mayo de 2024, el fiscal general informó sobre la investigación al personal y directivos de la Cosavi, tras detectarse que «altos ejecutivos de esta entidad desviaron aproximadamente US$35 millones, que fueron sustraídos periódicamente y de manera ilegal del patrimonio de la cooperativa para beneficio propio». El funcionario afirmó que con esta operación «algunos de los directivos incrementaron sus patrimonios personales» y que «parte de ese dinero fue enviado hacia el extranjero». En este caso estarían involucradas 32 personas (incluidos ocho directivos), de las cuales 15 fueron detenidas en El Salvador.
El Salvador, el país más pequeño de América Central, solía tener una de las tasas de homicidios más altas del mundo fuera de una zona de guerra. Pero desde la llegada al poder de Bukele tras las elecciones de 2019, su Gobierno comenzó una «guerra contra las pandillas», y para sofocarlas declaró el régimen de excepción, un estado que se ha ido prorrogando hasta la fecha y que tuvo en Arriaza Chicas a uno de sus principales defensores. Como consecuencia de la medida, la violencia ha disminuido drásticamente, así como el número de crímenes, que ya prácticamente no existen en El Salvador.





