Nayib Bukele: «Yo cambié mi seguridad por la seguridad del país, porque ahora El Salvador es seguro»

* «No me molesta que me llamen autoritario. Confío en una seguridad sin estado de excepción, pero no estamos aún listos para retirarlo… Y no podemos dar a los reos una mejor calidad de vida y que la pague el salvadoreño promedio, que ha sufrido durante 50 años la violencia en nuestro país».

Así resume la revista Time la labor del Presidente Nayib Bukele al frente de El Salvador, cuyo mandato revalidó hace unos meses, así como su extraordinaria popularidad. La conocida publicación ha puesto en portada al líder salvadoreño, repasando sus controversias y haciendo una larga entrevista. «Su segundo mandato será una prueba de lo que le sucede a un Estado cuando su carismático joven líder tiene un mandato abrumador para desmantelar sus instituciones democráticas en pos de la seguridad».  

La conversación con la prestigiosa revista se centró en sus políticas de seguridad, las que le han granjeado loas y algunas críticas por acusaciones de violar los derechos humanos, algo que es bastante discutible y que él niega reiteradamente. En este sentido, Bukele considera que el estado de excepción que está en vigor es necesario para mantener los avances en seguridad logrados en los últimos meses. Ha afirmado que no están aún listos para retirar el régimen de excepción: «Esperamos quitarlo a la brevedad posible que nos permita la realidad en el terreno, cuando ya podamos mantenerlo sin régimen de excepción».

Los derechos humanos de los delincuentes

Bukele negó que se estén violando los derechos humanos en las cárceles, pero que sí la realidad incide en que los reos no pueden tener buenas condiciones en prisión. «¿Cómo le puedo yo pedir al pueblo salvadoreño, que en su gran mayoría está comiendo de cena frijoles con tortilla; cómo le voy a pedir yo que pague impuestos en esos frijoles y en esa tortilla, para dar carne y pollo a los presos que mataron a su familia?», afirmó categóricamente. Asimismo, negó en esta entrevista que sus políticas puedan calificarse de autoritarias, aunque él mismo bromeó en la red social X dicendo que es «el dictador más cool del mundo». Sostuvo, por el contrario, que son falsos los argumentos que usan sus opositores para tildarlo de autoritario, y dijo que en todo caso asume que «en la vida todo tiene un costo».  

«Cambié mi seguridad por la seguridad del país»

«Yo cambié mi seguridad por la seguridad del país, porque ahora El Salvador es seguro. El inseguro soy yo, porque ahora los narcos, los pandilleros, los criminales, las mafias, quieren hoy hacerme daño a mí para poder parar el beneficio que nosotros ofrecemos a los salvadoreños. Todo en la vida tiene un costo, y el costo de que me digan autoritario es demasiado pequeño como para que me moleste mucho», apuntó en la entrevista concedida a la revista Time.