La veda para la merluza austral (Merluccius australis), que prohíbe su captura durante todo el mes para proteger su reproducción en el periodo de máxima desove, está completamente vigente hasta fines de agosto.
Esta medida, que abarca desde las regiones de Los Lagos hasta Magallanes, también incluye restricciones en la comercialización, procesamiento, almacenamiento y transporte del producto fresco a nivel nacional.
Las vedas son una de las herramientas empleadas por la Subsecretaría de Pesca (Subpesca) para contrarrestar el deterioro de especies hidrobiológicas que requieren protección y facilitar su recuperación a largo plazo. La autoridad pesquera tiene la capacidad de prohibir la captura o extracción de un recurso en una zona específica y por un tiempo determinado, e incluso puede imponer una prohibición permanente en algunos casos, explica Sandra Ferrada Fuentes, investigadora del Departamento de Oceanografía y Magíster en Pesquerías.
En cuanto a las sanciones por infringir las vedas, la Ley General de Pesca y Acuicultura prevé penas que van desde multas hasta prisión, así como el decomiso de especies, artes de pesca y la clausura de establecimientos. Sin embargo, la ley no castiga a los compradores de productos en veda. Por ello, es crucial educar al público sobre el consumo responsable de productos hidrobiológicos y su impacto en la sostenibilidad de los recursos pesqueros.
Sandra Ferrada resalta que en Chile, más de cien recursos marinos están sujetos a algún tipo de veda. La veda de la merluza austral, por ejemplo, no solo protege su reproducción, sino que también impone restricciones en las artes de pesca, como el tamaño de anzuelos y mallas. En septiembre se aplicará la veda biológica para la merluza común (Merluccius gayi), conocida como pescada, con el objetivo de proteger su reproducción en etapa de desove.
El Dr. Sergio Neira Alarcón, académico del Departamento de Oceanografía y especialista en Pesquerías, señala que las vedas para estas dos especies de merluza se establecen en su período máximo de reproducción para permitir que los individuos maduros desoven y fecunden una mayor cantidad de huevos. Esto incrementa la probabilidad de que nuevos individuos se incorporen a la población y garantice su continuidad.





