Científicos cambian paradigma de la Biología: Descubren estructura que se creía inexistente en seres vivos

Todavía se desconoce cómo fue el proceso que dio origen a la vida en la Tierra, y ha surgido una variedad de teorías que nos explican cómo pudo haber sucedido, siendo la más aceptada la Teoría de Abiogénesis. De acuerdo con National Geographic, “la vida surgió de la materia inanimada, es decir, de un material sin vida”. Es decir, que pudo surgir de la interacción fisicoquímica de moléculas orgánicas, dando como resultado las primeras células, que posteriormente conformaron organismos y seres vivos.

La célula es la unidad anatómica fundamental de todos los organismos vivos, y dependiendo de las diferentes características que posee cada una, es cómo pueden clasificarse en dos principales grupos: eucariotas y procariotas. Las células eucariotas tienen como característica principal poseer su información genética, el ADN, resguardada dentro de una membrana, separada de los demás organelos de la célula, el cual es llamado núcleo.Por otra parte, lo que siempre se ha enseñado es que las células procariotas tenían su material genético disperso en el citoplasma de la célula; en otras palabras, carecían de núcleo. Sin embargo, este tipo de conocimiento está por cambiar. Esta exhaustiva investigación llevó 6 años para realizarla por un equipo de expertos de la Facultad de Ciencias y del Instituto de Biología de la UNAM, así como de la  King Abdullah University of Science & Technology (KAUST) de Arabia Saudita.

Estos estudios científicos han demostrado encontrar y describir la presencia de nucléolo en arqueas; este organelo es una estructura esférica definida, que se encuentra ubicada dentro del núcleo. Por otro lado, las Arqueas es un grupo de las células procariontes, que tenían la peculiaridad de no tener organelos membranosos. Este innovador descubrimiento transformará el mundo celular que actualmente conocemos. El asombroso descubrimiento fue el producto de la investigación de tesis doctoral de Parsifal Islas Morales, bajo la asesoría del doctor Luis Felipe Jiménez García, del Laboratorio de Nanobiología Celular de la Facultad de  Ciencias, publicado en la revista científica Frontiers in Microbiology.