Por aumento de actividad de China en la región, Fuerzas Armadas de la India construirán bases militares cerca de las islas Maldivas

La Línea de Control Real, con una longitud de poco más de cuatro mil kilómetros, que es la frontera efectiva entre la República Popular China y la India, no es el único foco de potencial conflicto entre los dos países más poblados del mundo. Estos dos Gigantes del Asia-Pacífico ven sus disputas en otros ámbitos más alejados de las montañosas fronteras como el caso del dominio aeronáutico. Así da cuenta una de las más recientes decisiones del Gobierno de la India, encabezado por el Primer Ministro Narendra Modi, por la cual -en vista del aumento de la actividad china en la región- planea la construcción de nuevas bases de las Fuerzas Armadas en el archipiélago de las islas Laquedivas, cercano en su ubicación a las Islas Maldivas.

Por lo trascendido en una de las más recientes sesiones del Gobierno de la India, fuentes habrían indicado a medios locales que, en respuesta a recomendaciones del Departamento de Asuntos Militares, se avanzará en la construcción de dos nuevas bases aéreas destinadas a ser asiento de unidades de combate de la Fuerza Aérea de la India. Éstas se emplazarán en las islas de Maliku, mientras que la actual base ubicada en Agatti sería expandida en sus capacidades e instalaciones. Las dos islas forman parte del mencionado archipiélago de Laquedivas, ubicada estratégicamente en el Mar Arábigo, a mitad de camino de varias de las principales rutas comerciales marítimas a nivel mundial. 

Si bien desde el Gobierno de la India han manifestado que estas nuevas y expandidas instalaciones tendrían un uso dual, para ser empleadas por aerolíneas comerciales, la decisión  se basaría en el aumento de la actividad de la Armada del Ejército Popular de Liberación de China en la región. No es una novedad que Pekín, a través de diversas iniciativas, busca tender mayores lazos diplomáticos y de cooperación con países del Medio Oriente y África. Por un lado, a través de la inversión en vitales obras de infraestructura y la cada vez mayor presencia de empresas chinas en estas regiones claves; mientras que, en el plano militar, aumentar la cooperación vía ejercicios militares, intercambios y provisión de equipamiento militar vía donación y/o venta. También, la diplomacia china busca posicionarse como un mediador clave en las disputas que diversos países sostienen entre sí, los cuales buscan además una alternativa por fuera de la injerencia de Estados Unidos y Europa.

Desconfianza desde Nueva Delhi

Mientras tanto, desde Nueva Delhi miran con mayor desconfianza a la postura cada vez más asertiva de China, la cual también se suma a la cooperación en diversos niveles que Pekín posee con Pakistán, el otro jugador en esta trama, y principal adversario de la India desde la fundación de ambos Estados en el siglo XX con multiplicidad de conflictos fronterizos, guerra y programas nucleares rivales. También, la creación de nuevas bases aéreas en la región responde a fines operativos, ya que la India, bajo pedido del Gobierno de las Maldivas, confirmó el retiró de la presencia de tropas y medios de sus fuerzas armadas del archipiélago durante el pasado año. 

Esta decisión fue una de las promesas electorales realizadas por el Presidente Mohamed Muizzu, aunque diversos especialistas ven en esta maniobra los hilos invisibles de la diplomacia de Pekín. No se conocen más detalles sobre las futuras bases que creará y expandirá la India en las islas mencionadas. Sin embargo, los planes fueron concertados y presentados al Primer Ministro por las Fuerzas Armadas y Guardia Costera, por lo cual puede presumirse que estas instalaciones tendrán algún tipo de carácter conjunto, no sólo siendo asiento de la Fuerza Aérea, sino que también de la Armada y el Ejército.