30 días han transcurridos desde la emboscada, asesinato y posterior quema de la camioneta blindada en la que se trasladaban tres carabineros en Cañete. La investigación, a cargo de la Fiscalía Regional del Biobío y apoyada por equipos especializados de la policía uniformada y de la Policía de Investigaciones (PDI), no ha arrojado resultados concretos en la individualización de los autores, ni qué grupo actuó, también se desconocen las motivaciones y por supuesto la identificación y paradero del grupo responsable.
Las evidencias reunidas hasta ahora apuntan a un crimen meticulosamente planificado. Los perpetradores desmantelaron el cerco perimetral del lugar, utilizaron guantes quirúrgicos para no dejar huellas y esperaron camuflados a sus víctimas durante un tiempo considerable.
El fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido, a cargo de la investigación, ha calificado el crimen como «un acto que refleja un grado de preparación y coordinación» lo que, sin duda, dificulta el proceso investigativo.
La falta de avances en la investigación ha generado preocupación y consternación en la comunidad local y entre los familiares de las víctimas. Se espera que lo antes posible se pueda esclarecer este crimen y llevar a los responsables ante la justicia.
Cabe destacar que:
- La investigación se mantiene bajo secreto judicial.
- Las autoridades han hecho un llamado a la comunidad a entregar cualquier información que pueda ayudar a esclarecer los hechos.
Este caso pone de manifiesto la complejidad de la violencia en la región del Biobío en la zona de conflicto y la necesidad de redoblar los esfuerzos para combatirla. La comunidad espera que se haga justicia por los carabineros asesinados y que se ponga fin a este tipo de hechos que insegurisa a la provincia de Arauco, particularmente en las tres comunas con mayor uso de la violencia como Contulmo, Cañete y Tirúa.





