Se inició investigación sobre la muerte de una joven tomecina, aspirante a gendarme en San Bernardo

CONCEPCIÓN, 13 de mayo de 2024.- La Fiscalía de Flagrancia de la Región del Biobío dio a conocer que se inició una investigación para «esclarecer las circunstancias que derivaron en la muerte» de la joven aspirante a gendarme Ignacia Albornoz Inzunza, de 19 años, oriunda de la comuna de Tomé. Su deceso se conoció esta misma jornada. Ante  las denuncias de su familia respecto a que fue sometida a duras condiciones de entrenamiento encontrándose enferma, el ministro de Justicia, Luis Cordero, pidió «tener cuidado con asimilar situaciones de instrucción física en las distintas instituciones armadas»; esto en alusión al caso del conscripto Franco Vargas, fallecido a fines de abril en Putre.

Ignacia Albornoz había ingresado este mismo año a la Escuela de Formación Penitenciaria, ubicada en la comuna de San Bernardo, en la Región Metropolitana. El 3 de mayo empezó a manifestar complicaciones respiratorias, que la llevaron a estar dos veces en el Hospital de Carabineros: en ambas oportunidades recibió el alta y volvió a la Escuela de Gendarmería. Pero, durante la última semana se agravaron los problemas derivados de un contagio con virus de influenza. Su familia dice que fue obligada -en estas condiciones- a realizar turnos de madrugada, con bajas temperaturas y escasa protección, además de realizar un trote a las 05:30 horas, hallándose enferma. Posteriormente, generó una neumonía que, tras un viaje de visita a la Región del Biobío, le terminó costando la vida, la madrugada del domingo, en el Hospital Las Higueras de Talcahuano.

Yéssica Inzunza, madre de la joven, relató que cuando su hija «llegó a la Escuela la aislaron a una pieza húmeda, helada, que ella (me) decía: ‘Mamá, tengo frío’, y mientras no la fueron a buscar allá, no podía retirarse, no había otra opción, no podía tampoco salir ella: yo estoy aquí en Tomé, mi hermana estaba en Santiago y, no podía en ese momento ir a buscarla». De momento «no se sabe todavía causa de muerte, por eso está en autopsia; la autopsia se va a demorar, hoy día me van a entregar el papel de defunción y me tienen que decir cuándo ir a retirarla, porque no muchos días se puede tener un cuerpo, aunque estén en estado de conservación. Yo, como mamá, estoy desesperada.Ya son muchos días de espera, de sufrimiento, de llorar, y lo único que quiero que esta pesadilla termine», agrega Inzunza, quien cuenta que «sus compañeros ponen (en sus mensajes) ‘Justicia’, ‘Ignacia va a hacer justicia por todos nosotros, que lo estamos pasando mal'».

A las acusaciones de la familia respondió la coronel María Angélica Aguirre, directora de la Escuela de Formación Penitenciaria, quien dijo que Albornoz, tras su primer paso por el Hospital de Carabineros, «fue revisada en términos generales en su estado, temperatura, oxigenación y presión, y ella estaba en buenas condiciones; por lo tanto, se derivó a un régimen de actividades diarias. Posterior a eso, cuando salió al trote, si ella manifestó o se sintió un poco afectada, ella se retiró de la actividad física y se mantuvo en espera de que terminara el resto de sus compañeras. Posterior a eso, ella manifestó nuevamente que se sentía un poco mal, y por eso fue nuevamente derivada al Hospital de Carabineros. Pero cuando fue sacada al trote por la mañana, ella en rigor estaba de alta y no había manifestado tener ningún malestar», aseguró la uniformada. La Brigada de Homicidios de la PDI de Concepción recibió el encargo de realizar las diligencias respectivas. El Ministerio Público también instruyó una autopsia en el Servicio Médico Legal penquista.