Milei sostuvo que “La única izquierda buena es la de Messi, lo demás es descartable”, y agregó que «el paro fue un fracaso rotundo»

El Presidente de Argentina, Javier Milei, destacó su gestión a cinco meses de tomar posesión del cargo. Además, se refirió a las manifestaciones en su contra y realizó un análisis de la situación política en América Latina. En diálogo con El Mercurio, el Jefe de Estado trasandino se refirió a sí mismo como un “adicto» al trabajo,“A mi me eligieron para bajar la inflación, para terminar con la inseguridad y volver a crecer”, recalcó. “Estamos derrotando la inflación, la seguridad volvió a la Argentina y estamos empezando a rebotar. Así que, en el fondo, las cosas que me pusieron en mi ‘job descripción’ las estoy cumpliendo”, aseguró rotundamente Milei.

Consultado por los cinco meses de Gobierno y si ha sido más complejo de lo que imaginó, el jefe de Estado indicó que “no, para nada. De hecho, justamente una de las cosas que he señalado era que estaba preparado para gobernar con la máquina de impedir. De hecho, me tocó enfrentar la campaña más sucia y violenta que ha recibido una persona en el mundo, donde los periodistas jugaron un rol político muy fuerte y había un hostigamiento grosero hacia mi persona”, señaló. “Pero nuestro programa económico y nuestra política de seguridad están siendo profundamente exitosos, a pesar de las dificultades que genera artificialmente la política”, añadió Milei.

Respecto a las protestas en su contra, el gobernante del país vecino indicó que “el paro fue un fracaso rotundo”, en alusión a la manifestación que tuvo lugar durante esta semana. “A pesar de que lograron sumar al transporte en las filas sindicales que protestan, con lo cual le impiden a la gente ir a trabajar, a pesar de ello, la gente salió. De hecho, cerca del 70% estaba en contra del paro”, señaló. Y sobre el ambiente político en América Latina, el Presidente trasandino expresó varias ideas, pero una muy particular: “La única izquierda buena es la de Messi, lo demás es todo descartable”. Concluyó subrayando que “el mundo está en riesgo en materia de libertad. Todo el mundo ha tenido un giro hacia la izquierda. Occidente está en peligro, porque justamente se alejó de las ideas que generaron prosperidad”.