La crisis forestal por las usurpaciones, robos de madera e incendios forestales en el análisis de la Corma

* «Las inversiones para el próximo quinquenio en el sector forestal son cero. Se hizo un estudio, y lo que se proyecta como inversión a materializarse en Chile en el quinquenio (2023-2027), es cero. Nunca habíamos estado en esta situación. Por eso nosotros decidimos como sector salir a hablar de la situación que nos aqueja».

La gerente general de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), Victoria Saud, explicó -en una significativa entrevista concedida al medio Ex-Ante-, que los robos de madera, las usurpaciones y los incendios forestales están provocando una fuerte crisis en la industria. Agregó que han perdido competitividad, en comparación con lo que antes era esta industria. «Y hemos reducido en un 33% la caída acumulada de la industria de la madera con respecto a nuestro aporte PIB, y en un 17% hemos reducido nuestro aporte al PIB nacional”, remarcó, junto con manifestar que en otros países estos problemas están más contenidos.

Preguntada sobre cómo están afectando a la industria los robos de madera, sostuvo que «nos ha afectado considerablemente». Añadió que desde el año 2020 al 2023, el total de lo robado fue de $167 mil millones. Y en 2023 lo sustraído alcanzó la cifra de US$98 millones. Sin embargo, admitió que desde 2020 los robos han bajado en un 82%, y explicó por qué había sucedido eso. «Para disminuir los robos hicimos todo un proceso para poder mejorar la trazabilidad de la madera», dijo.  Respecto a cuáles serían los principales factores que afectan hoy a la industria de la madera y a su competitividad, señaló lo siguiente: «Uno de esos factores sigue siendo el robo de madera, independiente de que haya bajado; pero otro son los incendios forestales, y hay muchos intencionales, los que han significado una pérdida de casi un tercio del total de las plantaciones del país. Imagínate lo que significa para un sector donde su recurso, su materia prima, ha desaparecido por los incendios forestales casi un tercio. Y esto afecta en gran medida a pequeños y medianos propietarios, que hoy día no tienen una política de fomento forestal que les permita salir adelante porque son inversiones de muy largo plazo. Si tenemos incendios, robo de madera, usurpación, es muy complejo. Además, no tenemos una ley que nos permita fomentar la forestación de las zonas erosionadas». El resto de las preguntas y respuestas de la entrevista concedida a Ex-Ante es el siguiente:

–¿Cómo ha evolucionado el tema de las usurpaciones? ¿Lo están midiendo?
–»Con Infor (Instituto Forestal) hacemos un estudio que se actualiza cada dos años. Y en el último estudio se consideró por primera vez el tema de las usurpaciones. Y tuvimos 102 mil hectáreas usurpadas a 2023″.

–¿Y en cuánto calculan las pérdidas por las usurpaciones?
–»Hoy día no lo tenemos. De hecho lo estamos calculando, pero es difícil. Esto, porque tenemos que hacer georreferenciación y son territorios usurpados, lo que significa que no podemos entrar. Tampoco sabemos el estado en que se encuentran esos lugares. Es bastante complejo».

–¿Cómo se ve el panorama para la industria? ¿Ha habido pérdida de competitividad?
–»Hemos perdido competitividad, comparado con lo que era esta industria. Y hemos reducido en un 33% la caída acumulada de la industria de la madera con respecto a nuestro aporte PIB, y en un 17% hemos reducido nuestro aporte al PIB nacional. Y tiene relación con condiciones como la seguridad, los incendios intencionales, robo de madera, usurpaciones; todo aquello ha hecho que nosotros, en alguna medida, perdamos terreno respecto a lo que otros países ofrecen».

–Y en comparación a otros países, ¿en Chile está menos controlado el problema de las usurpaciones, robos e incendios?
–»Pasa en otros países, pero es mucho más controlado. Tienen todo un sistema de investigación, de inteligencia, que les permite enfrentar esta situación. Nosotros no la teníamos. De hecho, imagínate que la ley (contra el robo) recién fue aprobada hace pocos años, y fue unánime cuando se aprobó. Pero antes de eso hubo muchos intentos, y no existía una ley que pudiera acompañarnos en todo lo que es la investigación, la persecución, las penas y todo el robo de madera».

–¿Y en países como Brasil hay mayores certezas en todo lo relacionado a seguridad?
–»Siempre van a existir espacios para delinquir, en el fondo, pero existen leyes y resguardo que les ayudan. Y Brasil lo tiene, y Uruguay hoy día lo está desarrollando. De hecho tiene un proyecto de infraestructura y logística de incentivo a la construcción en madera. Y en Brasil eres muy bienvenido en el sector forestal, o sea, te dan todas las condiciones. En estos países es mucho más ágil el sistema. Acá se pueden demorar años, y cada día nos quieren regular más. Somos un sector que está muy regulado. Entonces no se entiende mucho qué es lo que está ocurriendo en ese ámbito».

–¿Qué proyecciones tienen en materia de inversión para los próximos años?
–»Las inversiones para el próximo quinquenio en el sector forestal son cero. Se hizo un estudio, y lo que se proyecta como inversión a materializarse en Chile en el quinquenio (2023-2027), es cero».

–¿Habían estado en una posición similar antes?
–»No. Nunca habíamos estado en esta situación. Por eso nosotros decidimos como sector salir a hablar de la situación que nos aqueja».