La gobernanza territorial desempeña un papel fundamental en el desarrollo sostenible y equitativo de una región. En el caso de la región del Biobío, existen oportunidades para fortalecer y mejorar la gobernanza, promoviendo el control ciudadano, la transparencia y la eficacia en la toma de decisiones.
Uno de los aspectos clave para mejorar la gobernanza en el Biobío es fortalecer los mecanismos de control ciudadano a través de la participación activa de la ciudadanía y la transparencia del sistema de inversión pública que permita hacer seguimiento paso a paso de las iniciativas de inversión, contando con plataformas públicas abiertas para este fín. Es fundamental involucrar a la comunidad en la planificación y ejecución de políticas y proyectos que impacten en su entorno, garantizando la diversidad de voces y la representatividad de los distintos actores sociales.
Además, se requiere promover la transparencia en la gestión pública, asegurando que la información relevante esté disponible para la ciudadanía y que los procesos de toma de decisiones sean claros y accesibles. La rendición de cuentas por parte de las autoridades y la evaluación periódica de los resultados son aspectos esenciales para construir una gobernanza eficaz y confiable. Otro elemento importante para mejorar la gobernanza en el Biobío es el fortalecimiento de las capacidades institucionales a nivel local y regional. Es necesario promover la coordinación y articulación entre los diferentes niveles de gobierno, así como la colaboración entre el sector público, privado y la sociedad civil, para maximizar el impacto de las políticas y programas en el territorio y para lograr movilizar todas las capacidades de la región en función de objetivos de desarrollo compartidos.
Otra de las prioridades para una gobernanza que contribuya al desarrollo es el fortalecimiento de los instrumentos de planificación, políticas y estrategias en la lógica que puedan transformarse en instrumentos que cobren vitalidad para la plena coherencia entre los objetivos de desarrollo que estos planeen y las iniciativas de inversión, para evitar la improvisación y la discrecionalidad en la movilización de los capitales para alcanzar objetivos compartidos. En resumen, para mejorar la gobernanza territorial en la región del Biobío es clave fortalecer la participación ciudadana, promover la transparencia y la rendición de cuentas, y potenciar las capacidades institucionales para una gestión eficaz y colaborativa. Solo a través de un enfoque integral y participativo se podrá alcanzar un desarrollo sostenible y equitativo para todos los habitantes de la región.
* Augusto Parra Ahumada, presidente Regional de Amarillos por Chile





