La ONU: «Economía mundial entró en una fase en la que el gasto en defensa desplaza a las inversiones en desarrollo y acción climática»

La economía mundial ha entrado en una fase en la que el gasto en defensa está desplazando agresivamente a las inversiones en desarrollo y acción climática, advirtió este jueves 8 de enero la Organización de Naciones Unidas (ONU), en su informe Situación y Perspectivas de la Economía Mundial 2026 (WESP), presentado en Nueva Delhi. El documento revela que el gasto militar global se disparó en el año 2024 hasta los 2,7 billones de dólares, el mayor incremento anual registrado desde al menos 1988. Este auge, impulsado por las tensiones geopolíticas, está obligando a las grandes economías del mundo a reescribir sus presupuestos, sacrificando los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en favor de la seguridad.

«Una de las otras tendencias fiscales importantes, que creo que vale la pena mencionar y que se ha destacado en el informe, es el aumento de los gastos militares que estamos viendo en muchos países del mundo. Este aumento de los gastos militares está desviando recursos del gasto social y de desarrollo por parte de los gobiernos de todo el mundo», alertó Christopher Garroway, economista de la ONU y uno de los autores del informe. Casi tres cuartas partes del gasto masivo en defensa se concentran en 10 países. El documento detalla que casi las tres cuartas partes de este gasto masivo se concentran en sólo 10 naciones: Estados Unidos, China, Rusia, India, Alemania, Francia, Japón, Arabia Saudita, Reino Unido y Ucrania.

Para la ONU, esta concentración de recursos en «instrumentos de guerra» en lugar de inversiones para la paz, amenaza con desviar fondos presupuestarios críticos de la inversión a largo plazo en capital humano, infraestructura civil y cooperación con economías vulnerables. «Hemos visto un giro distintivo en el número de países que se alejan de la inversión en sostenibilidad, para invertir en infraestructura estratégica y defensa, incluyendo armas de guerra. Esto pone aún más en peligro el logro de los ODS, además de aumentar la incertidumbre política que enfrenta la economía», sentenció el economista.

Alemania, Japón e India

El informe WESP 2026 cita el caso de Alemania, que «ha flexibilizado su postura presupuestaria para apoyar las prioridades de inversión y defensa»; y Japón, cuya propuesta de presupuesto para el ejercicio 2026 incluye un plan plurianual para «fortalecer las capacidades de defensa». Incluso el Reino Unido, inmerso en una consolidación fiscal, está permitiendo aumentos en esta área. En el caso de la India –anfitriona de la presentación–, el informe señala que el crecimiento está siendo apuntalado por una fuerte inversión pública que mezcla lo civil y lo militar.

«El informe también se refiere a gastos gubernamentales importantes en infraestructura, defensa, proyectos digitales y de energía renovable, todo lo cual impulsó la formación de capital fijo en el país», explicó Garroway. Finalmente, el documento de la ONU advierte que esta carrera armamentista tiene un costo financiero inmediato. Países como Israel ya enfrentan una «mayor relación deuda/PIB debido al elevado gasto militar», lo que limitará su espacio presupuestario futuro para responder a otras crisis.