En un movimiento estratégico para salvaguardar más de siete décadas de historia industrial, el 16º Juzgado Civil de Santiago ha dado luz verde a la solicitud de reorganización judicial presentada por Edwards y Cerutti (Edyce). Esta resolución marca el inicio de una etapa crítica pero esperanzadora para la metalúrgica de Talcahuano, que busca reestructurar una deuda que asciende a los $33 mil millones de pesos sin detener sus operaciones.
La decisión judicial, gatillada por la solicitud ingresada a finales de octubre de 2025, permite a la compañía blindarse legalmente mientras negocia un nuevo plan de pagos con sus acreedores. Bajo la supervisión del veedor designado, Patricio Jamarne Banduc, el objetivo es claro: garantizar la continuidad de una de las plataformas productivas de acero más importantes de Chile y el cono sur.
Un pilar del Biobío en la encrucijada
Ubicada en el corazón industrial de la Región del Biobío, Edyce no es solo una empresa; es un bastión de capital técnico y humano que emplea a 350 trabajadores. La firma ha sido, por 70 años, protagonista en el diseño, ingeniería y montaje de las estructuras de acero más emblemáticas del país, desde puentes hasta complejos industriales de gran envergadura.
Desde la compañía, enfatizaron que este proceso no es un signo de rendición, sino una herramienta para «cuidar el valor de la empresa» y proteger los puestos de trabajo. “La reorganización ratifica que la empresa está preparada para retomar mayores niveles de actividad a medida que se reactive la demanda”, señalaron a través de un comunicado oficial.
El «Efecto China» y la competencia desigual
La crisis de Edyce no es un hecho aislado, sino el reflejo de una tormenta perfecta que afecta a la industria pesada nacional. En sus argumentos ante la justicia, la empresa apuntó directamente a la competencia internacional desleal. Según la firma, un alto porcentaje de los grandes proyectos en Chile han sido adjudicados a empresas de China, Brasil y Perú.
El reclamo de Edyce pone sobre la mesa una herida abierta en la economía chilena: la falta de barreras de entrada o medidas compensatorias frente a países que ofrecen fuertes incentivos a la exportación de acero. Esta situación ha dejado a la ingeniería chilena compitiendo en condiciones de desventaja frente a gigantes que operan con costos subsidiados, erosionando la cartera de proyectos locales.
El Camino hacia la Sostenibilidad
Con la aprobación de la reorganización, Edyce entra en un periodo de vigilancia donde cada movimiento financiero será clave para convencer a los bancos y proveedores de que el modelo de negocios sigue siendo viable. La empresa apuesta a que, con una estructura de costos más liviana y una deuda reprogramada a largo plazo, podrán adjudicarse nuevas licitaciones que hoy se encuentran en fase de estudio.
Para la Región del Biobío, el éxito de este proceso es vital. La caída de un gigante como Edyce significaría no solo la pérdida de empleos directos, sino un golpe devastador a la red de proveedores pyme y al prestigio de la manufactura nacional.
SOJ





