El proyecto de infraestructura más ambicioso en la historia de la Región de Ñuble entra en su recta final. Con un 99% de avance físico, el nuevo Hospital Regional no solo se prepara para el corte de cinta, sino que ha consolidado durante 2025 un modelo de apropiación social inédito: más de 1.600 personas ya han recorrido sus pasillos, convirtiendo la obra en un espacio vivo antes de su inauguración.
Una transición diseñada con las personas
Más allá del hormigón y la tecnología médica, el Servicio de Salud Ñuble ha priorizado la «alfabetización» del nuevo recinto. Durante el último año, 1.647 visitantes, entre usuarios, líderes sociales y equipos clínicos, han participado en recorridos técnicos para conocer la distribución de unidades y las nuevas prestaciones que cambiarán el rostro de la salud pública local.
«El objetivo es que la comunidad sea la gran portavoz de este cambio. Queremos una salud pública cercana, y eso se construye con participación y diálogo», enfatizó Elizabeth Abarca Triviño, directora del Servicio de Salud Ñuble.
El desafío de la gestión del cambio: 960 funcionarios en terreno
El traslado de un hospital no es solo un cambio de domicilio, es una transformación en la cultura organizacional. Por ello, 960 funcionarios —casi el 60% del total de visitantes— han realizado recorridos junto a sus jefaturas para reconocer sus futuros puestos de trabajo.
La Dra. Ximena Espinoza, directora (s) del Hospital Clínico Herminda Martín, explica que estas visitas son la base de un nuevo modelo de cuidados:
- Integración: Se transita hacia modelos de atención más colaborativos.
- Cuidado entre pares: El diseño del hospital prioriza mejores condiciones laborales y ergonomía para los equipos.
- Anticipación: Conocer las dependencias permite reducir la incertidumbre lógica que genera una migración de esta envergadura.
Análisis: Ñuble frente a su nuevo estándar sanitario
La puesta en marcha del Hospital Regional de Ñuble cerrará una brecha histórica de atención especializada en la región. La estrategia de abrir las puertas al 99% de avance busca mitigar el impacto de la transición y asegurar que, el día de la apertura, tanto el médico como el paciente sientan el edificio como propio.
Con la infraestructura prácticamente finalizada, el 2026 se perfila como el año de la instalación del equipamiento y las pruebas de marcha, el último tramo para que Ñuble cuente finalmente con un estándar de salud de vanguardia, centrado en la dignidad de las personas y la eficiencia operativa.
SOJ





