El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio será publicado este martes 8 de julio, y los analistas proyectan una cifra mensual sin variación, de 0%, o incluso por debajo, de entre -0,2% y -0,3%. De no haber cambios en la inflación, esto se traduciría en una eventual baja de la Unidad de Fomento (UF), que en los próximos días llegará a los 39.290 pesos. Si el dato es de 0%, no habría variación hasta el 9 de agosto, y cada décima por debajo implicaría un recorte de casi 40 pesos, repartido a lo largo de las próximas semanas; mientras que un registro de -0,3% significaría una caída de 118 pesos.
El investigador del Centro de Estudios Financieros de la Escuela de Negocios (ESE) de la Universidad de Los Andes, Maximiliano Villalobos, sostuvo que «la mayoría de los analistas espera una variación nula». Dijo también que prevé que en adelante la inflación bajaría, acercándose a la meta del Banco Central del 3% en un plazo de dos años, por lo que «probablemente se llegue a ese número en 2026». Según el último Informe de Política Monetaria (IPOM), el instituto emisor proyecta una inflación acumulada de 3,7% para el término de este año, y plantea que la meta de 3% se alcanzará en la primera mitad del 2026. Respecto a la tasa de interés, Villalobos consideró que «es muy probable que el Banco Central comience a recortarla en las próximas reuniones: de hecho, ya lo dejó entrever en su comunicado de junio, donde mantuvo la tasa pero señaló que, si se confirma su escenario central, podrían venir nuevas bajas».
Efecto de alzas de luz y combustibles
También se espera que en el dato de junio se comience a notar el efecto del alza de las cuentas de la luz, por lo menos al comparar este IPC con los del año pasado, ya que el primer aumento por el valor asociado de distribución, de 7,2%, se produjo en junio de 2024. Sin embargo, para Jorge Berríos, director académico del Diplomado en Finanzas de la Facultad de Economía y Negocios de la U. de Chile, «el tema de las tarifas ya está indexado dentro de las proyecciones que se hicieron, como factor de precios o de riesgo asociado con el IPC». Observó que, a su juicio, «el mercado ya asimiló el tema de las tarifas y el impacto que tenían, y eso es lo que ha mostrado en los últimos meses, porque no se ha visto una variación tan significativa independiente del alza, y es una de las variables dentro de los 14 segmentos que se evalúan en las diferentes canastas de productos».
En cuanto al efecto del precio de los combustibles, que a inicios de junio tuvieron su sexta disminución consecutiva en 18 semanas, pero a partir de la semana pasada subieron casi 27 pesos por litro, el académico Carlos García, de la Facultad de Economía y Negocios de la U. Alberto Hurtado, cree que esta última alza «no tendría un impacto importante en la inflación. Probablemente, sería cercano a 0,06%, lo cual es una contribución más bien marginal a la inflación de junio», indicó.

