
* El cóndor andino -símbolo nacional de Chile, Ecuador y Bolivia- habita en la Cordillera y en las costas del Océano Pacífico. Debido a su envergadura, es considerada el ave voladora más grande del mundo y pariente del cóndor californiano. Lamentablemente está hoy en peligro de extinción y es definitivamente una especie amenazada.
El ave voladora más grande del mundo pertenece a nuestra región andina y a toda la Cordillera de los Andes. A su vez, se la puede encontrar en zonas montañosas o en las costas del Océano Pacífico. Se trata del cóndor andino, cóndor de los Cerros o de los Andes, tal como se suele llamar en diferentes lugares. Su presencia ha tenido un gran protagonismo en la mitología y el folklore de las culturas de estas regiones. Es el símbolo nacional de Chile, Ecuador y Bolivia.
Esta ave carroñera se caracteriza por no tener plumas en la cabeza y su piel cambia de tono según su estado emocional. De acuerdo con un artículo de la revista National Geographic, “esta enorme ave se encuentra entre las más grandes del mundo capaces de volar”. Pesa alrededor de quince kilos y sus grandes alas extendidas llegan a medir hasta 3,3 metros de ancho. Los cóndores andinos se destacan por su impresionante capacidad para volar sin mover las alas: pueden planear durante horas a alturas de siete mil metros, y cuentan con vista capaz de detectar una presa del tamaño de un conejo desde los 3.500 metros. Igualmente, aprovechan las corrientes de viento para mantenerse en el aire.
Pueden llegar a vivir hasta 75 años
Se caracteriza por tener una especie de collar de plumas blancas alrededor del cuello y en el extremo inferior de sus alas. El cóndor andino no tiene plumas en su cabeza rojiza. Tal como también lo hacen sus primos californianos, cambia de color de acuerdo con su estado de ánimo. Los machos tienen un tamaño mayor que la hembra. Con una maduración sexual que se alcanza entre los cinco y seis años de edad, esta ave carroñera suele anidar entre los mil y los cinco mil metros sobre el nivel del mar. Prefiere las formaciones rocosas que encuentran de poca accesibilidad. Tiene una tasa de reproducción baja: pone un huevo cada dos años. Sin embargo, son animales longevos que, en cautiverio, pueden llegar a vivir hasta 75 años.
Son aves carroñeras o buitres que se alimentan de animales muertos. A la hora de comer, prefieren los animales grandes. Su dieta, a pesar de la mala fama de los buitres, constituye una importante tarea como limpiadores de desechos. Su presencia es un índice positivo de salud en un ecosistema. “Este animal carroñero localiza a sus presas, pero no desciende a comer de manera inmediata, sino que vuela en círculos sobre ella o la vigila desde algún lugar cercano hasta que finalmente se acerca”, según National Geographic, que describe así la estrategia alimenticia de los cóndores. Pueden comer hasta cinco kilos de carne en un día, aunque luego pueden sobrevivir cinco semanas sin alimento. Los cóndores también pueden asaltar nidos en busca de huevos o de pollitos, y en el mar se alimentan de focas y peces.
El cóndor andino pone un huevo cada dos años
Tanto el cóndor andino como el californiano son especies calificadas como vulnerables por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Por un lado, este animal se encuentra amenazado por la pérdida de hábitat y, por otro, por la intoxicación con plomo, causada por la ingestión de cebos envenenados que algunos agricultores colocan debido al ataque de ganado. Esta persecución sigue siendo un problema para la especie. Desde el año 1989 se implementó un programa de introducción que libera cóndores criados en cautiverio, con el objetivo de reforzar la población en nuestro país, Venezuela y Colombia. Hoy existen varios miles de cóndores andinos en libertad.





