Felipe Berríos expulsado de la Compañía de Jesús por abuso sexual

La Compañía de Jesús (Jesuitas) ha expulsado de su orden al sacerdote Felipe Berríos, fundador del Hogar de Cristo y Techo, tras confirmarse las acusaciones de abuso sexual en su contra. La decisión, tomada por el Padre General Arturo Sosa Abascal, implica también la prohibición del ejercicio público del sacerdocio y de cualquier contacto pastoral con menores de edad durante un período de 10 años.

Las medidas contra Berríos se basan en los resultados de una investigación canónica que concluyó que las acusaciones de «hechos de connotación sexual» en su contra eran «verosímiles». La investigación, que contó con la declaración de más de 40 testigos, determinó que el sacerdote habría cometido actos de significación sexual contra siete mujeres jóvenes y adolescentes entre los años 1993 y 2009.

La expulsión de Berríos representa la sanción más grave que puede aplicar la Compañía de Jesús a uno de sus miembros. Esta decisión se produce luego de que el sacerdote presentara su renuncia a la orden, pero sin solicitar la dimisión.

Las víctimas de Berríos ya han sido notificadas de la decisión, al igual que el propio sacerdote, quien tiene derecho a apelar las sanciones impuestas.

Este caso ha generado gran conmoción en la Iglesia Católica y en la sociedad chilena en general. Felipe Berríos era una figura pública muy conocida y respetada, especialmente por su trabajo social con los más pobres. Sin embargo, las graves acusaciones en su contra han empañado su imagen y lo han llevado a enfrentar la justicia canónica y, potencialmente, la justicia civil.

Cabe destacar que la Compañía de Jesús ha expresado su «profundo dolor y vergüenza» por los hechos cometidos por Berríos y ha reiterado su compromiso con la verdad, la justicia y la protección de los más vulnerables.

A continuación, algunos puntos clave del caso:

  • Felipe Berríos fue expulsado de la Compañía de Jesús por abuso sexual.
  • Se le prohíbe el ejercicio público del sacerdocio y el contacto con menores de edad durante 10 años.
  • Las acusaciones en su contra fueron confirmadas por una investigación canónica.
  • Berríos tiene derecho a apelar las sanciones impuestas.
  • La Compañía de Jesús ha expresado su «profundo dolor y vergüenza» por los hechos.

Este caso es un recordatorio de la importancia de la lucha contra el abuso sexual en todas sus formas, y de la necesidad de crear espacios seguros para todas las personas.