Aditivos fitogénicos: la nueva esperanza para la salud de los salmones de granja

Este es una avance significativo dado que estos aditivos reemplazarían a los antibióticos haciendo más segura la ingesta en la salud humana.

El Instituto Nacional de Capacitación e Investigación en Acuicultura (INCAR) ha publicado un nuevo Policy Brief titulado «Aditivos fitogénicos aplicados en dietas funcionales para el mejoramiento de la salud de salmónidos». En este documento, los investigadores de INCAR abordan el uso de fuentes proteicas vegetales en la alimentación de peces y sus posibles efectos adversos, y proponen el uso de aditivos fitogénicos como una alternativa sostenible y efectiva para mejorar la salud de los salmónidos.

Las fuentes proteicas vegetales, como la soya, el trigo o los guisantes, se han utilizado ampliamente en la alimentación de peces debido a su bajo costo y disponibilidad. Sin embargo, estas dietas pueden tener efectos adversos en la salud intestinal de los peces, lo que puede afectar su crecimiento y bienestar.

Los investigadores de INCAR han encontrado que los aditivos fitogénicos, compuestos derivados de plantas, pueden ayudar a reducir estos efectos adversos. Estos aditivos tienen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antimicrobianas que pueden mejorar la salud intestinal de los peces y aumentar su resistencia a enfermedades.

En el Policy Brief, INCAR recomienda que las autoridades consideren el uso de aditivos fitogénicos en las políticas públicas para la acuicultura. Los investigadores señalan que estos aditivos son una alternativa sostenible y efectiva a los antibióticos y otros productos químicos que se utilizan actualmente en la acuicultura.

Además de los beneficios para la salud de los peces, los aditivos fitogénicos también pueden tener beneficios para el medio ambiente. Estos aditivos pueden ayudar a reducir la contaminación del agua y el suelo, y pueden promover la biodiversidad.

En resumen, el Policy Brief de INCAR destaca el potencial de los aditivos fitogénicos para mejorar la salud de los salmónidos y para promover una acuicultura más sostenible. Los investigadores recomiendan que las autoridades consideren el uso de estos aditivos en las políticas públicas para la acuicultura.