Unidos contra la plaga forestal: SAG Biobío y sector privado en vigilancia permanente

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) del Biobío, en colaboración con el sector privado, está intensificando sus esfuerzos para detectar y prevenir la entrada del gorgojo de la corteza del pino (Pissodes castaneus) en la región. Esta plaga forestal, presente en otras regiones del país, representa una grave amenaza para la industria forestal y el medio ambiente.

Vigilancia en marcha:

Para detectar la presencia del gorgojo de manera oportuna, el SAG ha instalado 350 parcelas cebo en la región, las cuales son monitoreadas periódicamente por inspectores especializados. Estas parcelas consisten en troncos de pino radiata que atraen a las hembras del insecto para la puesta de huevos. Al revisar cuidadosamente la corteza de los troncos, los inspectores pueden identificar la presencia de larvas, pupas o adultos del gorgojo.

Colaboración clave:

El trabajo del SAG no está solo. La iniciativa cuenta con la activa participación del sector forestal privado, representado por empresas como CMPC. Esta colaboración es fundamental para garantizar el éxito de la vigilancia fitosanitaria y proteger el patrimonio forestal de la región.

Un llamado a la acción:

El Director Regional del SAG, Roberto Ferrada, hace un llamado a los productores forestales a facilitar el trabajo de los inspectores y a denunciar de inmediato cualquier indicio de la presencia del gorgojo de la corteza del pino. La detección temprana y la acción oportuna son esenciales para evitar la propagación de esta plaga.

Prevención y control:

El gorgojo de la corteza del pino puede causar la muerte de los árboles y afectar significativamente la producción forestal. Además, limita las exportaciones de productos forestales a ciertos mercados. Por ello, es crucial prevenir su entrada en la región del Biobío y controlar su presencia en otras regiones del país.

Un futuro forestal sostenible:

La lucha contra el gorgojo de la corteza del pino es un esfuerzo conjunto entre el SAG, el sector privado y la comunidad. Al trabajar unidos, podemos proteger la industria forestal, el medio ambiente y el futuro económico de la región del Biobío.