Destacado cientista político: ¿Por qué razón el refugio mapuche Temucuicui es intocable y el Gobierno no actúa?

* Cuando sea evaluada la gestión del Presidente Boric en la crisis de seguridad que vive el país, a juicio del cientista político Kenneth Bunker, la Moneda podrá decir todo lo que quiera sobre su intención de resolver el conflicto, pero en el momento de los «quiubos» quedará el recuerdo de una rápida escalada de violencia, y una lista imborrable de víctimas que se pudieron haber salvado. Quedará en la memoria de un gobierno que supo cómo reaccionar pero no cómo actuar.

En un análisis de lo que ha estado ocurriendo en estos días, agravado más aún con el alevoso asesinato de tres policías uniformados en Cañete, el destacado doctor en Ciencia Política por la London School of Economics y  académico de la  Universidad Diego Portales, Kenneth Bunker, ha manifestado en el medio Ex-Ante del día 30 de abril que «el reciente caso de los tres carabineros asesinados demuestra el trasfondo del problema. Si todo lo que dice que hace el Gobierno estuviera dando resultados, no habría carabineros muertos. Si se estuvieran vigilando las rutas, si las reuniones con el Cosena estuvieran funcionando, si las Fuerzas Armadas tuvieran apoyo político, no habría desgracias de este calibre. No habría terrorismo en la macrozona sur».

¿Qué indica todo esto? -sostiene en su artículo-. «Simple, que no hay un foco puesto en la seguridad. Se habla de seguridad, se dan datos de seguridad, y se notifican avances en materia de seguridad, pero no se resuelve lo de la seguridad. El problema sería cómico si no fuera trágico: mientras más habla el Gobierno de avanzar, más retrocede la situación, y mientras más retrocede la situación, más terreno tiene el Gobierno para hablar de avances. Es hora de cortar el círculo vicioso y actuar. De una buena vez, el Gobierno debiera decidirse a actuar con decisión y fuerza para detener el crimen organizado y sus consecuencias. Si al Gobierno realmente le interesa entrarle con todo a la delincuencia, debe comenzar por recuperar el control de todo el territorio nacional, empezando por el santuario de Temucuicui, donde no rigen las leyes chilenas, la policía no es capaz de ingresar y la entrada de las FFAA está vetada por las propias autoridades. No puede decir que no aceptará más inseguridad en el país, y aceptar la existencia de santuarios en el sur».

Refiere Bunker que «es un tema complicado políticamente para el Gobierno, considerando su posición sobre los pueblos originarios, su apoyo a la división del territorio nacional en la primera Convención Constitucional, y el archivo que delata la cercanía entre líderes del Gobierno actual y algunas de las principales autoridades de los movimientos de la autodenominada resistencia de la macrozona sur. Pero si el tema comenzó por allá, debe terminar por allá. Los balazos que recibieron a la comitiva de Izkia Siches en el inicio de este Gobierno pueden haber pasado inadvertidos por los primeros dos años, pero ya es hora de reconocer que más que una protesta legítima fue un atentado al Estado de Chile. El Presidente de Chile no puede terminar su mandato de buena forma, si permite que en su registro sobreviva el hecho de que el ataque fue recibido sin represalia».

«Sería bueno que el Presidente pusiera orden en todas las localidades que creen que no deben obedecer el orden impuesto por la Constitución, recientemente ratificada por el pueblo en las urnas. No puede ser posible que no se deje entrar a censistas a Temucuicui, y el Presidente no puede aceptarlo como legado de los gobiernos anteriores. Si nadie hizo nada antes, no significa que él no pueda», añade el experto en Ciencia Política. «Es obvio que recuperar los santuarios en el sur no pone fin a la crisis de seguridad, pero vaya que sería un buen comienzo. Sería, de partida, una señal inequívoca de que el Gobierno no está jugando. Sería una señal de que el Presidente pondera más las acciones que las palabras. Sería, quizás, hasta el legado que busca el Gobierno. Hay una oportunidad, una ventana de Overton que se abrió, y que Boric puede aprovechar», remacha.

Y concluye: «Claro, Boric tendrá que enfrentar la resistencia interna. Pero eso es parte del juego. Nada ha sido fácil en los últimos años, pero no tiene por qué ser peor tampoco. Recuperar Temucuicui y los demás santuarios del sur es posible si el Gobierno quiere. El Presidente tendría toda la razón, y el apoyo, si quiere en realidad realizar operaciones rápidas y acotadas para recuperar al país. Si Boric quiere unificar al país y ponerle término a la crisis de seguridad, debe recuperar el territorio nacional».