Relevancia del diseño como herramienta de comunicación y valor social

En el contexto regional contemporáneo parece incuestionable preguntarnos por la relevancia o el impacto del diseño en nuestro entorno y cotidianidad. Lo anterior es resultado del protagonismo que ha adquirido la disciplina creativa en el mundo y en nuestro país, en un periodo en el que la repercusión visual masiva de las ideas gráficas materializadas en los imaginarios socioculturales parece no tener límites. La trascendencia del diseño, y especialmente del diseño gráfico, ya era materia incontrovertible en la última década del siglo pasado, y así lo estipula el Consejo Internacional de Diseño (ICoD), desde cuando conmemoró por primera vez -el 27 de abril de 1991- como el Día Internacional del Diseño.

La celebración surgió justamente por la iniciativa de Kim Paulsen (vicepresidente de ICoD, 1993-1995) para conmemorar el alcance económico y comercial que dicha área de la industria creativa había conseguido a nivel internacional. Es importante mencionar que el impacto del diseño trascendió (en aquellos años y en nuestros días) la arista económica y es que la influencia avasalladora del trabajo de los diseñadores en el imaginario global dio cuenta en aquellos años de la poderosa herramienta comunicativa y de valor social de la disciplina.

Si comparamos el escenario de cambio de siglo hasta nuestros días, podemos observar que la labor de los profesionales del diseño no ha detenido su inserción en la propuesta de soluciones innovadoras a las necesidades locales. De hecho, el avance de la globalización, la conectividad y las nuevas tecnologías facilitó y diversificó la difusión de ideas gráficas, logrando extender el influjo de las imágenes en un sinnúmero de usuarios.

La multiplicidad del área del diseño resulta innegable en nuestra región y es que, tal como presenta el Consejo Nacional de la Cultura y la Artes, el sector actualmente está integrado por una variedad de sub-disciplinas como el diseño multimedial de la ilustración, la animación y los videojuegos, ampliando al mismo tiempo el área de inserción para futuros profesionales. En lo que respecta específicamente al área económica local del diseño, la microempresa adquiere protagonismo y es que son los diseñadores independientes los que producen más material visual para usuarios específicos, otorgando soluciones inmediatas a necesidades puntuales.

En nuestra región, el diseño ha obtenido relevancia, no solamente desde la perspectiva económica y comercial como área imprescindible de las industrias creativas, sino que también como elemento distintivo de nuestra propia expresión sociocultural. Por el motivo expuesto, debemos agradecer y conmemorar a aquellos diseñadores que diariamente nos deleitan con su originalidad y compromiso constante por responder satisfactoriamente a los requerimientos gráficos de diversos grupos objetivos.

* Camila Reveco Sepúlveda, secretaria de Estudios Animación Digital de la Universidad San Sebastián