En España Pedro Sánchez (PSOE) Amenaza con renunciar al gobierno. La oposición no le cree

Con premura, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparte en una carta sin precedentes su urgente necesidad de abordar una pregunta crucial: ¿vale la pena seguir adelante en medio del lodazal en el que la derecha y la ultraderecha buscan sumir la política? Todos los escenarios están en juego, desde su renuncia y la presentación de otro candidato para la investidura, hasta una transición hasta las elecciones, que pueden convocarse a partir del 29 de mayo, o incluso someterse a una cuestión de confianza.

«Me veo en la imperiosa tarea de detenerme y reflexionar», declara el presidente, anunciando su decisión de tomar una determinación el próximo lunes respecto a si permanecerá al frente del Gobierno o renunciará a este cargo de alta responsabilidad, ante la investigación judicial que enfrenta su esposa, Begoña Gómez, por presunto tráfico de influencias. Mientras tanto, Sánchez suspenderá sus compromisos públicos. Sin embargo, las Cortes Generales no pueden disolverse antes del 29 de mayo, y desde entonces, deben transcurrir 54 días hasta la celebración de las elecciones.

El presidente, conocido por su disposición a gestos audaces e impredecibles, ha compartido este paso con un círculo muy reducido de personas, generando incertidumbre sobre la determinación final que tomará. Varios de sus colaboradores indican que está profundamente afectado por una investigación dirigida hacia su esposa, que los socialistas consideran infundada.

Al ponderar sobre la situación, el presidente cuestiona: «¿Es válido seguir adelante, a pesar del fango en el que la derecha y la ultraderecha intentan sumergir la política?». Este asalto, inédito y de una gravedad extrema, lo lleva a detenerse y reflexionar junto a su esposa», añade el líder del Ejecutivo, responsabilizando a Alberto Núñez Feijóo y a Santiago Abascal, líderes del PP y Vox, respectivamente, de esta situación.

El anuncio del presidente ha sacudido al PSOE como raras veces antes. Una vez más, Sánchez se adentra en territorio desconocido. Privadamente, algunos de sus colaboradores reconocen el doloroso e injusto trance por el que está atravesando, pero afirman que el líder socialista debe resistir. «Debemos detenerlos. No podemos rendirnos», señala un miembro del Gobierno.

Mientras tanto, las muestras de solidaridad hacia Sánchez son numerosas. «Todos los socialistas estamos contigo. Todo nuestro apoyo, presidente», escribe Salvador Illa, primer secretario del PSC y candidato a presidir la Generalitat, mientras que Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, afirma: «No hay límite que la derecha de este país no esté dispuesta a cruzar. Todo mi apoyo y afecto, presidente».

A pesar de la adversidad, Sánchez reafirma su confianza en la justicia de su país, en medio de un momento difícil que recuerda a sus batallas anteriores. Sin embargo, esta vez enfrenta un desafío particularmente personal y desalentador, que lo lleva a considerar seriamente su continuidad en el cargo.