Proyecto de reforma constitucional eleva la edad mínima para ser elegido Presidente de la República a 40 años

* La iniciativa busca que el cargo más elevado en la política nacional sea ocupado por personas con mayor experiencia, ya que la calidad de vida de millones de chilenos depende en gran medida de la gestión del Presidente de la República. A nivel comparado, 40 años no es una exigencia arbitraria y se encuentra en línea con las prácticas de países diversos como Alemania, Albania, Turquía, República Checa y Corea del Sur, e incluso algunos países exigen 50 años, como es el caso de Italia.

El proyecto, patrocinado por los senadores Francisco Chahuán, José Miguel Durana, Carlos Ignacio Kuschel, Rafael Prohens y Gustavo Sanhueza, modifica la Carta Fundamental para aumentar la edad mínima de 35 a 40 años para ocupar el cargo de Jefe de Estado. Los autores de la moción citan como antecedente para justificar la iniciativa, que el texto primitivo de la Constitución Política de 1980 –respecto de la Carta de 1925- modificó este requisito elevando la edad a 40 años, fundado en que era necesaria una mayor experiencia en el cargo presidencial para lograr una mayor estabilidad política. Sin embargo, esto fue modificado el 2005, argumentando que dicho cambio buscaba hacer que el proceso político fuera más inclusivo y promover la participación de una población más joven en la política.

Agregan que la norma propuesta tiene como objetivo asegurar que el cargo más elevado en la política nacional sea ocupado por personas con una mayor experiencia, ya que la calidad de vida de millones de chilenos depende en gran medida de la gestión del Presidente de la República. Apuntan también a que la madurez es un aspecto crucial en el liderazgo y que, con la edad, las personas suelen desarrollar un mayor juicio, paciencia y la habilidad para manejar situaciones estresantes con serenidad.

Sostienen que a nivel comparado la edad de 40 años no es una exigencia arbitraria, sino que se encuentra en línea con las prácticas de países diversos como Alemania, Albania, Turquía, República Checa y Corea del Sur, e incluso algunos países establecen un mínimo aún más alto, como Italia, que exige 50 años. Afirman que cumplidas cuatro décadas es probable que los individuos hayan acumulado una rica experiencia profesional y política, lo que les permitirá tener una comprensión más profunda de las complejidades de gobernar y de las políticas públicas, lo que puede traducirse en una toma de decisiones más informada y efectiva.

Por último, si cuentan con más tiempo para desarrollar su carrera, es probable que los individuos hayan construido redes de apoyo y contactos significativos tanto a nivel nacional como internacional, los cuales pueden ser cruciales para la diplomacia y la cooperación internacional. En base a esas consideraciones, proponen modificar el artículo 25 de la Constitución Política, para reemplazar la expresión «tener cumplidos treinta y cinco años«, por “tener cumplidos cuarenta años”. El proyecto de reforma constitucional se encuentra en primer trámite constitucional, radicado para su estudio en la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento del Senado.