Sector Forestal: Estrepitosa caída de la superficie plantada. Cada año desparecen 35 mil hectáreas

La Región del Biobío, una zona forestal por excelencia con el 70% de bosques a nivel nacional, y el país enfrentan una realidad apremiante: la fulminante reducción de sus bosques plantados lo que deriva en una situación crítica. Esta amenaza creciente, que se ha intensificado desde 2012, exige un cambio de rumbo audaz, una llamada de alerta que resuene en todo el sector y en la sociedad.

En 2023 se cerraron tres complejos forestales -Horcones II, Licancel además de Trupan 1 MDF, todas de Arauco- pero es posible esperar que otros más puedan experimentar igual medida, de persistir la baja en la masa forestal. Son 200 aserraderos los que ya han desaparecido.

Torrente de consecuencias

Juan José Ugarte, al mando de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), describe con profunda inquietud este panorama desolador. El país, asevera, está perdiendo terreno a un ritmo vertiginoso, como si un torrente arrasara con todo a su paso. La tasa de creación de nuevos bosques se ha estancado en un atolladero, retrocediendo a un ritmo de 35.000 hectáreas anuales.

Las repercusiones de este tsunami forestal son devastadoras. Se estima la pérdida de 3.200 empleos, dejando familias en la indigencia, y un impacto económico de 1.200 millones de dólares, un duro golpe a la economía nacional y, en particular, a las comunidades que viven en armonía con los bosques.

Retroceso sin precedentes

El apogeo de la industria forestal chilena se alcanzó entre 2012 y 2013, cuando se registró un volumen de 2,447 millones de hectáreas. Desde entonces, la caída ha sido abrupta, situando a Chile en una posición de extrema vulnerabilidad en el panorama internacional.

Desafíos del futuro

Las causas de este declive son diversas y complejas. El robo descarado de madera, los incendios intencionales, la inseguridad rampante en la zona sur del país y las dificultades para obtener financiamiento entre los pequeños propietarios forestales son solo algunos de los ingredientes que han cocinado a fuego lento esta crisis.

La indiferencias

La ausencia de una política pública robusta que incentive la forestación, especialmente entre los pequeños y medianos productores, agrava la situación. Según Ugarte, esta inacción condena a estas comunidades a la pobreza extrema y al éxodo, obligándolas a abandonar sus hogares y sus sueños.

Emergen otros países

Mientras Chile se hunde en los rankings internacionales y su industria forestal se tambalea al borde del precipicio, países como Brasil, Uruguay y Paraguay emergen como titanes en este sector, muchos de ellos adoptando el modelo chileno de fomento forestal (el DL 701).

Los más vulnerables

La Corma establece que los más perjudicados por este problema son los pequeños y medianos productores, quienes ven cómo sus inversiones se desvanecen en el aire mientras las grandes empresas forestales desvían sus inversiones hacia otros horizontes de la región, dejando a su suerte a quienes han dedicado su vida al cuidado de los bosques.

Combatiendo mitos

En una valiente lucha contra los mitos que asolan al sector forestal, Ugarte recalca que los bosques exóticos no son inherentemente peligrosos. Las principales causas de los incendios forestales, aclara, son las acciones humanas irresponsables. Los bosques gestionados de manera sostenible, con medidas como el raleo y cortafuegos, protegen tanto a las especies nativas como a las plantaciones.

Un compromiso incumplido

El Gobierno de Chile juró solemnemente plantar 20.000 hectáreas de bosques al año. Sin embargo, Ugarte lamenta que esta meta esté lejos de materializarse, mientras que el país pierde cada año unas 35.000 hectáreas de bosque, una herida que se ahonda cada vez más.

Unir fuerzas: futuro verde

La necesidad de plantar más bosques en Chile es imperiosa. Existen dos millones de hectáreas de suelo fértil para la forestación, cuyo aprovechamiento responsable podría transformar estos territorios en zonas de desarrollo y bienestar.

Es hora de actuar con determinación. Es hora de unir fuerzas, de tejer una red de colaboración para revertir esta tendencia y recuperar el lugar que Chile merece como referente mundial en la industria forestal. Un futuro verde y próspero depende de ello. Un futuro que no podemos permitir que se esfume.

Esquema de Crisis

Introducción

  • Reducción fulminante de bosques plantados en la Región del Biobío y Chile.
  • Situación crítica que exige un cambio de rumbo audaz.
  • Amenaza creciente desde 2012.

Consecuencias devastadoras

  • Pérdida de 3.200 empleos.
  • Impacto económico de 1.200 millones de dólares.
  • Familias en indigencia.
  • Duro golpe a la economía nacional y a las comunidades dependientes del bosque.

Retroceso sin precedentes

  • Apogeo de la industria forestal chilena entre 2012 y 2013 (2,447 millones de hectáreas).
  • Caída abrupta desde entonces.
  • Vulnerabilidad extrema en el panorama internacional.

Causas complejas

  • Robo de madera.
  • Incendios intencionales.
  • Inseguridad en la zona sur.
  • Dificultades de financiamiento para pequeños propietarios.

Agravamiento por la indiferencia del gobierno

  • Ausencia de políticas públicas de incentivo a la forestación.
  • Condena a las comunidades a la pobreza extrema y al éxodo.

Declive mientras otros florecen

  • Chile se hunde en los rankings internacionales.
  • Países como Brasil, Uruguay y Paraguay emergen como titanes.
  • Adoptan el modelo chileno de fomento forestal (DL 701).

Pequeños y medianos productores: los más vulnerables

  • Sus inversiones se desvanecen.
  • Grandes empresas forestales desvían inversiones hacia otros horizontes.
  • Abandonados a su suerte.

Combatiendo mitos y navegando hacia la verdad

  • Bosques exóticos no son inherentemente peligrosos.
  • Incendios forestales: causa principal: acciones humanas irresponsables.
  • Bosques gestionados de forma sostenible protegen a especies nativas y plantaciones.

Compromiso incumplido y futuro incierto

  • Gobierno juró plantar 20.000 hectáreas anuales.
  • Meta lejos de materializarse.
  • Chile pierde 35.000 hectáreas de bosque cada año.

## ## Llamado a la acción: un futuro verde

  • Plantar más bosques en Chile es imperioso (2 millones de hectáreas de suelo fértil).
  • Unir fuerzas para revertir la tendencia.
  • Recuperar el lugar de Chile como referente mundial en la industria forestal.
  • Un futuro verde y próspero depende de ello.

Enfatizando algunos puntos

  • Gravedad de la crisis forestal en la Región del Biobío y Chile.
  • Impacto socioeconómico devastador.
  • Necesidad urgente de un cambio de rumbo.
  • Inacción del gobierno.
  • Oportunidad de recuperar el liderazgo en la industria forestal.
  • Futuro verde y próspero en juego.