La PDI sospecha que conserje habría «dateado» a los secuestradores y asesinos del ex militar venezolano en Chile

Un análisis efectuado por la Brigada Antisecuestros de la PDI ha indicado que quienes secuestraron y luego asesinaron salvajemente en Chile al ex militar venezolano, Ronald Ojeda, habrían contado con «información privilegiada». El equipo investigativo de la Policía de Investigaciones dio a conocer que uno de los conserjes fue sorprendido días antes del crimen revisando el piso y las afueras del departamento donde residía el teniente Ojeda. Al trabajador también se le indaga una actitud sospechosa en la madrugada del secuestro, dado que desapareció -por ahora sin justificación- entre las 02.36 y las 04.03 horas.

La Policía de Investigaciones (PDI) fijó definitivamente sospechas en trabajadores del edificio donde habitaba la víctima, que posteriormente fue asesinada y sepultada en un campamento de la comuna de Maipú. Según reveló este viernes La Tercera  PM, uno de los puntos indagados por la policía es la planificación que tuvo el crimen y un posible dato sobre cuál era el departamento exacto en que vivía Ojeda, y sus horarios, dada la seguridad y orientación con la que se movilizaron los delincuentes al momento del secuestro.

«En virtud a los movimientos realizados por los perpetradores del hecho al interior del edificio donde vivía la víctima, como también al análisis de las cámaras de seguridad, es importante señalar que a juicio de este equipo investigativo los captores del afectado habrían contado con información privilegiada, observando que para llegar al departamento 1403 no realizaron movimientos erráticos, llegando de forma ágil y directa», se detalla en uno de los análisis de la Brigada Antisecuestros. Asimismo, se indicó que «en mérito a esos antecedentes, se amplió el rango de búsqueda en las cámaras de seguridad, con la finalidad de detectar a alguna persona que hubiera recopilado información acerca del afectado y su núcleo familiar, pudiendo proporcionar la misma a los perpetradores del hecho».

El Modus Operandi

A esto se suma que en las indagaciones la PDI detectó que el día del secuestro eran dos conserjes de turno, y que uno de ellos -que había llegado como reemplazo, inicialmente, por un periodo de 10 días- desapareció entre las 02.36 y las 04.03 de la madrugada, una ausencia que no aparece justificada en el libro de constancia. Se trató de una «situación inusual para el turno de ambas personas», advierten los detectives, que también dieron cuenta de otro hecho sospechoso: una conversación entre el conserje bajo sospecha y Ojeda, el pasado 12 de febrero. «Conversó con la víctima en el hall de ingreso y posterior a eso; una vez que el afectado ingresó a su departamento, esperó alrededor de cinco minutos y subió hasta el piso 14, realizando un recorrido, en primer lugar hacia el departamento de interés y luego por el resto del pasillo, sin generar ninguna acción ni constancia para su acción», detalla el informe de la PDI, según consignó La Tercera.

Respecto al caso del conserje que recibió a los «falsos detectives» en el hall, éste recordó que los delincuentes entraron «portando una carpeta, que al exhibirla, me mostró una foto y me consultó por un sujeto, el cual al no reconocerlo me dice que deben ir al departamento 1403, quedándose él conmigo en conserjería y subiendo tres personas más al ascensor y dirigiéndose al departamento antes señalado».

«Mientras ellos allanaban el domicilio, los vecinos comenzaron a llamar para preguntar por el ruido; sin embargo, el sujeto me dijo que no les contestara», relató el hombre, afirmando que de manera posterior «los sujetos bajaron a conserjería trasladando a una persona esposada y en bóxer, sin más ropa, y el sujeto que se quedó conmigo me pidió que abriera el portón rápidamente, por lo que abandonaron el lugar y dejé la constancia en el libro correspondiente».