Tozudo, el Gobierno del Presidente Boric no aprende

La evidencia de que es un Gobierno con apoyo minoritario se repite insistentemente; en efecto, la última encuesta Cadem indica que un 29% aprueba la gestión del Presidente, en tanto el 62% la desaprueba. Este rechazo se ha mantenido invariable a lo largo de su administración. Pero, paradoja, ha perseguido la refundación del país con dos tercios de su población, que la rechaza. La nueva Constitución, la Reforma Tributaria del año pasado y la Reforma Previsional, que se votó en estos días ( en primer trámite) en la Cámara de Diputados, son ejemplos de querer imponer a la nación políticas o decisiones erradas, basadas en un progresismo falso, en que el Estado genere o asuma condiciones para que las personas superen la desigualdad e inequidad social a través de políticas de inclusión social. 

Boric y su Gobierno han buscado porfiadamente ampliar y empoderar los tentáculos del Estado, como solución de los problemas sociales; ésta idea socialista ha fracasado en gran parte de los países que la han implementado: Rusia es el ejemplo paradigmático; Cuba, Venezuela y Nicaragua en América, son evidencias de lo mismo. Sin embargo, el Gobierno afiebrado continúa con sus malas ideas. En efecto, persiste en la Reforma Previsional. En quitarles a los trabajadores el 6% de cotización adicional, con cargo a los empleadores, a pesar de que el 65% de la población, según la última Cadem, prefería que vaya íntegramente a la cuenta individual de los trabajadores. Entonces ocurrió lo previsible: la Cámara de Diputados, aunque acordó legislar en general, en particular rechazó que un 3% fuera a cuentas individuales y un 3% al seguro social. Rechazó, además, el Inversor de Pensiones del Estado (IPE), con lo cual las AFPs mantendrán sus funciones, tal vez con otro nombre, dado que se crearán los Inversores privados, figura legal que reemplazaría a las AFPs.

Se entiende que el proyecto de pensiones, modificado sustancialmente, pasa al Senado; allí, todo va de nuevo. Personalmente, pienso que el 6% irá a las cuentas privadas de los trabajadores, el mejoramiento de las pensiones de los actuales jubilados se hará con un perfeccionamiento de la PGU, Pensión Garantizada Universal, con cargo a impuestos generales. Así no se castiga a los trabajadores, haciendo que ellos financien el mejoramiento de las jubilaciones vigentes a costa de disminuir las propias; obviamente es más justo y no crea divisiones sociales que amenazan la cohesión e integración social. Respecto del Seguro Social, que se aprobó sin financiamiento, es evidente que el ministro de Hacienda, Mario Marcel, propondrá una fórmula con cargo a los nuevos recursos que estima provendrán de los nuevos mecanismos que combatirán la elusión y la evasión tributaria, de acuerdo al proyecto de reforma tributaria en trámite legislativo.

Ha sido una jornada tensa y dura, pero los trabajadores, sin duda ganaron esta etapa, porque si bien es cierto el proyecto se aprobó en general, los artículos más importantes para el presidente Boric, fueron rechazados. Chile respira más confiado, aunque no hay que bajar la guardia en el Senado, para asegurar una buena legislación que mejore verdaderamente las pensiones de todos y no sacrifique y castigue a los trabajadores que son los que llevan el pan a sus familias.

Patricio Lynch, Académico.