Papa Francisco arremetió contra la industria armamentística y pidió paz para el mundo en esta Navidad

El Papa Francisco arremetió este lunes 25 de la Navidad contra la industria armamentística y sus “instrumentos de muerte” que alimentan las guerras, en una petición de paz en el mundo. En un mensaje desde la Basílica de San Pedro a la multitud reunida en la plaza, expresó sus condolencias por el “abominable ataque” de Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre y pidió la liberación de los rehenes. También, pidió el final de la campaña militar israelí en Gaza y el “estremecedor sacrificio de civiles inocentes”, así como que la ayuda humanitaria llegue a los necesitados.

El Pontífice dedicó su bendición del día de Navidad a pedir paz en el mundo, y señaló que la historia bíblica sobre el nacimiento de Jesús en Belén transmitía un mensaje de paz. Sin embargo, señaló que este año Belén “es un lugar de pesar y silencio”. El discurso anual Urbi et Orbi (“A la ciudad y al mundo”) del Papa suele lamentar toda la miseria en el mundo, y la edición de este año no fue distinta. De Armenia a Azerbaiyán, Siria y Yemen, Ucrania, Sudán del Sur, República Democrática del Congo y la península de Corea, Francisco pidió que las iniciativas humanitarias, diálogo y seguridad prevalezcan sobre la violencia y la muerte.

En particular, pidió a los gobiernos y «a la gente de buena voluntad» en América, que aborden el “preocupante fenómeno” migratorio y a sus “traficantes sin escrúpulos”, que se aprovechan de los inocentes que sólo buscan una vida mejor. Igualmente, condenó especialmente a la industria armamentística, que según dijo avivaba los conflictos en todo el planeta sin que nadie prestara apenas atención a ello. “Debe hablarse sobre ello y escribirse sobre ello, para sacar a la luz los intereses y los beneficios que mueven los hilos de la guerra”, dijo. “¿Y cómo podemos siquiera hablar de paz, cuando la producción, la venta y el comercio de armas van en aumento?”.

Setenta mil personas en Plaza de San Pedro

El Santo Padre ha tachado a menudo a los fabricantes de armas de “mercaderes de la muerte”, y ha dicho que las guerras actuales, en particular Ucrania, se utilizan para probar nuevas armas o gastar arsenales antiguos. De igual forma pidió paz entre israelíes y palestinos, y que el conflicto se resuelva “a través de un diálogo perseverante y sincero entre las partes, respaldado por firme voluntad política y el apoyo de la comunidad internacional”. Unas 70,000 personas llenaron la plaza de San Pedro para el discurso y la bendición del Papa a mediodía, según funcionarios del Vaticano. Muchas de ellas ondeaban banderas palestinas, así como ucranianas.

El discurso de Francisco era su acto más destacado de la Navidad, aunque también se espera que ofrezca una bendición este martes, en San Esteban, que también es feriado en Italia. Además celebrará una vigilia la víspera de Año Nuevo en la Basílica y una misa al día siguiente. Pese a su reciente bronquitis, el Papa de 87 años parecía aguantar bien su aparición del lunes y la misa de Nochebuena la noche anterior, aunque en ocasiones tosió y pareció quedarse sin aliento.