Temporal con vientos de más de 150 kilómetros por hora provocó la muerte de 14 personas en Argentina y otros dos en Uruguay

El Presidente argentino, Javier Milei, se trasladó este domingo a Bahía Blanca, ciudad portuaria ubicada a 800 km al suroeste de Buenos Aires, donde fallecieron unas 14 personas al colapsar el techo de un club durante la tempestad el sábado, quedando también una cantidad considerable de heridos. Las víctimas fueron sorprendidas por la tormenta cuando se disputaba una competencia de patín en el tradicional club Bahiense del norte. Milei llegó a la ciudad atlántica el domingo por la tarde junto a tres ministros, entre ellos los de Seguridad y Defensa, y se reunió con autoridades locales y provinciales.

«Frente a estos eventos tan adversos, los argentinos logramos siempre sacar lo mejor de nosotros, poner a prueba nuestra resiliencia y solidaridad. Estoy perfectamente confiado en que ustedes van a lograr poder resolver esta situación de la mejor manera posible con los recursos existentes», dijo el Presidente a las autoridades locales. En tanto, en Moreno, a 40 km de Buenos Aires, una mujer falleció tras ser golpeada por la rama de un árbol, según la policía. Los vientos huracanados fueron generados por «una gran masa de aire caliente y húmeda previa, que se activó con el pasaje de un frente frío», pero sin relación específica con el actual fenómeno El Niño, dijo el meteorólogo Leo DeBenedictis a la AFP.

En Uruguay, al menos dos personas murieron en la madrugada de este domingo en el departamento de Colonia (suroeste), afectado por la caída de árboles y la voladura de techos, por vientos de más de 167 km/hora, informó el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet). Un niño de ocho años murió en un camping del balneario Santa Regina, sobre el Río de la Plata, y un joven de 20 años perdió la vida cuando transitaba en moto por una ruta próxima a la localidad de Rosario. Los bomberos reportaron más de 150 emergencias atendidas en Montevideo y el resto del país, con árboles y columnas caídas sobre fincas y vehículos, y daños en viviendas y en la red de saneamiento, según medios locales.

Destrucción en Buenos Aires 

La ciudad de Buenos Aires sufrió en la madrugada del domingo vientos de casi 100 km/h, copiosas lluvias y cortes de electricidad, informó el alcalde Jorge Macri. La capital amaneció con 360 árboles caídos que destrozaron vehículos, cortaron cables, derrumbaron columnas de alumbrado público y marquesinas, e interrumpieron la circulación por calles y avenidas. En el barrio de Palermo al menos seis personas sufrieron heridas leves en la madrugada durante la fiesta musical Bresh, en el club GEBA, donde cedió el escenario principal, informó el servicio de emergencia público SAME. Otras 14 personas fueron atendidas por médicos, después que volaran carpas en un evento en el Hipódromo de Palermo, detalló el SAME.

Más de un centenar de vuelos fueron cancelados en el aeropuerto local Jorge Newbery (Aeroparque), informó la concesionaria Aeropuertos 2000. Un avión fue arrastrado varios metros por el viento, al igual que escaleras rodantes, según mostraron videos en redes sociales. Los suburbios del norte, oeste y sur de la capital también fueron castigados por lluvias acumuladas de 40 mm en pocas horas, un tercio de la media histórica para diciembre, informó el SMN.