Las herramientas de Big Data para combatir la corrupción, el fraude y lavado de dinero

Hoy vivimos en una era caracterizada por la rápida evolución de múltiples tecnologías, pero, además, hemos visto un aumento de casos de corrupción e ilícitos, no sólo a nivel nacional sino también internacional. Esto nos ha llevado a preguntarnos cómo podemos combatir efectivamente estos dilemas. Es ahí donde encontramos este aliado inesperado: las herramientas de Big Data, que tienen el potencial de revolucionar la forma en que abordamos estos problemas generalizados en nuestra sociedad, ofreciendo ideas perspicaces, capacidades predictivas y estrategias proactivas, las cuales pueden ayudar a la sociedad a limpiar sus instituciones y sistemas financieros.

Los métodos convencionales para combatir la corrupción, el fraude y el lavado de dinero carecen de una identificación rápida y precisa. Para cuando los ilícitos son detectados, el daño puede haberse hecho, sin posibilidad de revertir la situación. Sin embargo, las herramientas de Big Data permiten a las autoridades tener una postura proactiva, la que -aprovechando la analítica de datos, algoritmos de aprendizaje automático y la inteligencia artificial- podría identificar patrones, anomalías y tendencias, que facilitan detectar este tipo de actividades ilícitas. Una de las principales fortalezas de las herramientas de Big Data yace en la capacidad que éstas tienen para procesar y analizar una gran cantidad de datos, los cuales pueden provenir de múltiples fuentes, incluso en tiempo real. Por ejemplo, se podrían revelar relaciones entre individuos, entidades, organizaciones, transacciones, aparentemente no relacionadas para proveer información valiosa sobre redes intrincadas de conexiones, que de otro modo podrían permanecer ocultas.

Por otro lado, las herramientas de Big Data facilitan la cooperación internacional en la lucha contra todo tipo de ilícitos, ya que frecuentemente estos trascienden las fronteras, lo cual requiere la colaboración entre diversas jurisdicciones. Al compartir registros y conocimiento entre países, las autoridades pueden rastrear y exponer -de forma efectiva- actividades delictivas transfronterizas. Sin embargo, aún existen muchos desafíos que superar. Por ejemplo, un tema de especial preocupación es la privacidad y la seguridad de los datos. Las herramientas de Big Data suponen un uso responsable, lo que requiere un compromiso y adherencia en marcos éticos y legales, con la finalidad de prevenir el mal uso de los datos y que esto afecte la privacidad de las personas.

Finalmente, la integración de las herramientas de Big Data en la lucha contra la corrupción, el fraude y el lavado de dinero, marca un momento crucial en la batalla por limpiar nuestras instituciones y sistemas financieros. Al permitir estrategias preventivas, colaboración internacional y modelamiento predictivo, se podrá empoderar a las autoridades a identificar, rastrear y prevenir actividades ilícitas. A medida que la tecnología continúa avanzando, nuestro compromiso de aprovechar estas herramientas de forma responsable, determinará qué tan exitosos somos en erradicar estos dolores de nuestra sociedad.


Dr. Jean Paul Maidana González, académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Andrés Bello (Viña del Mar).