«Niño Vampiro» del Siglo XVII es encontrado en cementerio polaco

 El asombroso hallazgo la realizaron arqueólogos quienes establecieron que los restos del niño de entre 5 y 7 años yacía en posición fetal, pero con un detalle que ha dejado perplejos a los investigadores: estaba «atado con candado a la tierra» por los tobillos. Esta peculiar forma de entierro se relaciona con antiguas creencias y supersticiones que tenían como objetivo prevenir el regreso de los difuntos.

El sorprendente descubrimiento tuvo lugar en el pueblo de Pień, cerca de Ostromecko, y ha llamado la atención de la comunidad arqueológica internacional. El esqueleto del niño, cuidadosamente enterrado en posición fetal, presentaba la singularidad de tener un candado atado a sus tobillos. Según el profesor Dariusz Poliński, líder de la excavación y profesor de la Universidad Nicolás Copérnico, este candado tenía un propósito simbólico profundo.

«El candado bajo el pie simboliza el cierre de una etapa de la vida y protege contra el regreso del difunto, que probablemente se temía», explicó Poliński. «Estas prácticas tienen sus raíces en creencias populares y a veces se describen como anti vampíricas», indicó Business Insider. Este tipo de enterramiento inusual es parte de una serie de tradiciones que buscaban asegurarse de que los muertos no pudieran regresar.

El profesor Poliński también reveló que la práctica de enterrar los cuerpos boca abajo tenía la intención de garantizar que los fallecidos «mordieran la tierra y no dañaran a los vivos». Además, en esta misma «necrópolis», que significa «ciudad de los muertos» en griego, los arqueólogos ya habían encontrado el año pasado el esqueleto de una mujer enterrada con un candado en el dedo gordo del pie y una hoz en el cuello. Este inusual entierro se realizó con el propósito de evitar que la mujer, en la creencia popular, pudiera resucitar como un «vampiro».

La peculiaridad de estas prácticas de enterramiento, como colocar candados en pies y dedos o enterrar a las personas boca abajo, ilustra las creencias y temores arraigados en la sociedad de la época. En muchas culturas, las supersticiones y rituales funerarios desempeñaron un papel crucial en la forma en que se trataba a los fallecidos y en cómo se intentaba prevenir el retorno de los muertos.

El cementerio en Pień, donde se han encontrado alrededor de 100 tumbas con diversas técnicas de enterramiento, parece haber sido utilizado para aquellos considerados «excluidos» o que no eran bienvenidos en los cementerios cristianos convencionales. Estos descubrimientos arrojan luz sobre las prácticas y creencias ancestrales que influyeron en los rituales funerarios de la época y nos brindan una ventana hacia el pasado, donde el temor y la superstición moldeaban la forma en que las personas enfrentaban la muerte y el más allá.